Termina la jornada en el campo de nieve de Ordino Arcalís, la gente marcha después de haber pasado un día de nieve agotador. La naturaleza reencuentra la tranquilidad y calma, el paisaje se convierte en mágico en medio de un silencio infinito. Este es el momento ideal para descubrir los rincones más insólitos de la montaña, bien sentado en un vehículo confortable y seguro. Una actividad para todos: el descubrimiento de la naturaleza más genuina.